La construcción de una mezquita, en la denominada Zona Cero de Nueva York, demuestra un total desprecio a las víctimas del atentado a las Torres Gemelas. Un total desprecio a los norteamericanos y al mundo entero. El Islam no puede hacer lo se le antoje antes y después. Si los Gobiernos no actúan, entonces es el pueblo el que debe actuar. No hace mucho en Londres, quisieron también construir una mezquita en un lugar simbólico y fue la opinión pública la que frenó el proyecto.
El Islam rechaza los valores de la democracia y la libertad individual del ser humano; por ese motivo quieren una mezquita en ese punto clave de Estados Unidos. Para humillar a las víctimas y demostrar su poder. Siempre y cuando, se les permita que así sea.
Y en este caso, tienen nada más y nada menos, que el apoyo del presidente Barack Obama, que se pronunció a favor de la construcción de esa mezquita. Es que acaso Obama no tiene tampoco sensibilidad, ni sentido común, ni respeto por las víctimas y sus familiares, ante tremendo atentado perpetrado por los islamitas, en el ataque más grande que haya sufrido su país de manos de estos terroristas.
Supongo que usted, señor Obama, en esos tiempos estaría ya pensando en la Casa Blanca. Nadie lo escuchó ni se le vio, salir a la palestra, para fustigar el atentado y alentar a las familias de tantas muertes sin sentido. Es que acaso lo vio por televisión y siguió tomando un café y jugando con su querida Blackberry.
Sepa usted, señor Obama, que siempre los islamistas construyen sus mezquitas donde, según ellos, han vencido. Y usted apoya el proyecto tan nefasto, sin tener en cuenta el sufrimiento y la dignidad de las víctimas.
Pero también es cierto que usted es presidente por el voto de la gente y no por su capacidad y raciocinio. Porque en ese momento la gente quería un cambio y usted estaba ahí, sin nadie que le pudiera hacer sombra. Eso es seguro. Como también es cierto que cada pueblo tiene el gobierno que se merece. Por otra parte, el gobernador del estado, David Paterson, intenta que los promotores del proyecto acepten el ofrecimiento de otro terreno más lejos de la zona.
El arzobispo de Nueva York, Timothy Dolan, declaró que dicha construcción es una afrenta a las víctimas y que se debería cambiar el lugar. Dentro del Partido Demócrata, algunos líderes se oponen al proyecto, mientras los promotores dicen que ni piensan en cambiar de lugar y ubicación de la proyectada mezquita.
Mientras que el Islam en los Estados Unidos sigue creciendo, un dato curioso que viene al caso y no es menor, indica que el 43% de los americanos no saben de qué religión es Obama, mientras que uno de cada cinco, considera que es de religión musulmana.
Hay una corriente en el Islam, que socava el pilar fundamental de la civilización occidental, que es la santidad de la vida. Los islamitas dicen que la muerte más honorable, es aquella que se logra matando en nombre de Alá. La nueva generación del Islam ama la muerte como nosotros amamos la vida. Pero no debemos olvidar que la mayoría de los musulmanes quieren vivir en paz, pero es una mayoría silenciosa, que teme, que calla, que se somete y que finalmente termina colaborando con el terrorismo. Todavía queda tela por cortar en este tema de la mezquita de la vergüenza. Muy a pesar de Hussein Obama.
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NO AL RADICALISMO
lunes, 6 de septiembre de 2010
La insensibilidad del presidente Barack Obama
Autor: Enrique Alaluf, Ashdod
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